domingo, 19 de enero de 2025

Caso Jorge Santiso

 JORGE A. SANTISO

MI CONVIVENCIA CON LOS HERMANOS DEL COSMOS Y UN MENSAJE QUE DEBE REVELARSE YA

LOS GRISES Y YO

UNA DIFÍCIL "CONVIVENCIA" DE MÁS DE 30 AÑOS


Muchas veces a quienes escribimos sobre este tipo de experiencias se nos objetan desde enfermedades mentales hasta el interés de hacernos de una cantidad de dinero vendiendo "basura", bueno cada uno es libre de pensar lo que quiera y adoptar la postura que le parezca... Ahora bien, es cierto que quienes aportaron algo nuevo a este maravilloso mundo fueron aquellos que dejaron de lado paradigmas obsoletos y supieron abrir su mente a nuevas posibilidades.

Lo que aquí deseo compartir con ustedes es mi experiencia personal sobre las llamadas "abducciones", el pánico, la ansiedad constante y la angustia profunda que estos sucesos produjeron en mí durante casi 40 años y que aún dejan sus huellas... 

En mi vida siempre estuvo presente la sensación de estar loco, "mal de la cabeza ". ¿Cómo explicaba lo que me sucedía?. 

La tendencia a estar solo buscando: ¿qué?, Se oponía a querer compartir otros niños primero y adultos más tarde, tantos momentos llenos de alegría que resultaban opacados por un malestar interior y un constante y agotador "no hay tiempo" que se repetía en mi mente, además de la sensación angustiante de que algo catastrófico estaba por suceder. Me sentía dividido, lleno de miedo, expuesto; pero por qué?!, si no había nada que me impidiera ser feliz?. Al menos nada de lo que yo fuera totalmente consciente. Aprendí entonces a hacer de cuenta que no sucedía nada y así, a mentirme. Esto último me trajo más problemas aún, pues estaba ocultando mi verdadero ser y como toda mentira necesita de otras para sostenerse, me perdí en mi creación. Harto de haberme "empantanado" busqué, a los 18 años, ayuda profesional (psiquiatra primero, psicólogo después) sin resultados mayormente satisfactorios, si bien me ayudaron en otros aspectos. Luego de mi divorcio (año 1995) y de las regresiones que luego expondré, comencé a leer sobre filosofía y metafísica buscando encontrar mi fuerza y mi paz interiores y abandonar ese fuerte sentimiento de odio hacia esos seres grises, no quería ser víctima de por vida de ellos, quería de una vez por todas ser yo mismo. Aún continúo con asistencia psicológica con una profesional que nada cree del tema en cuestión; pero que me ayuda a salir de esa maraña de mentiras que había tejido y con quien trabajo para dejar de sentirme víctima. Creación de la mente, realidad, locura? No lo sé fehacientemente, por ello solo hablo de "mi experiencia" que sé, es la de muchos otros también. Solicito el aporte desprejuiciado de profesionales competentes en la materia, pues estamos ante una verdadera "epidemia psiquiátrica" mundial o algo diferente está ocurriendo. 

Nací en Villa Adelina (S.Isidro, Bs.As.) en el año 1962 y viví en Boulogne SM (S.Isidro) hasta los 16 años, hasta los 30 en Olivos (López) hasta los 38 en Capital Federal, de donde nos fuimos mi esposa Marcela y Jantipo su hijo a Capilla del Monte, Córdoba donde y hasta hoy han desaparecido estas experiencias de las que era consciente en parte, pues las regresiones me permitieron atar cabos de situaciones como despertarme con marcas en el cuerpo (muchas de las cuales todavía están), manchas de sangre en la cama, aparecer desnudo debajo de la cama o con la ropa puesta del revés, o bien despertarme en la madrugada, con un objeto con forma de doble cono compuesto de luces multicolores que al acercarme y querer tocarlo para saber si era de verdad, pasó a través de la pared. En otra ocasión la habitación se iluminó por completo con una luz blanca intensa que no destellaba y era de aspecto "sólido", etc. 

Quiero remarcar que las experiencias, viviendo en C. Federal comienzan a disminuir cuando empiezo a reemplazar el odio hacia estos seres y el miedo que me causaban por un sentimiento sino de amor, si de aceptación amorosa, creo por el agotamiento que me había producido la toma de conciencia de estar siendo protagonista de semejante experiencia digna, al menos para mí, solo de una película de ciencia-ficción. 

PEDIDO 

A mis estimados profesionales de la salud (médicos, psiquiatras, psicólogos) les pido que estén abiertos a algo quizá diferente, porque por vivencias personales, sé que la mayoría de ustedes pone lo mejor de sí para la mejoría de sus pacientes. La ayuda de ustedes es fundamental en "esto" que a tantos nos sucede y que juntos podremos esclarecer. Gracias!!! 

REGRESIONES 

Volviendo a los sucesos que marcaron mi vida, estos se me hacen más conscientes cuando buscando darle una solución definitiva a mi stress, agravado por mi reciente separación, busco ayuda con un prestigioso psiquiatra matriculado de la Capital Federal, donde vivía por entonces (año 1995) y luego de una exitosa charla, decide llevarme a un estado de relajación profunda (sofrosis) diferenciada con la hipnosis porque uno se mantiene consciente; en el momento que me pide me traslade mentalmente a un momento de mi vida que me resultara profundamente traumático, comienza aquí el relato a los 3 años, en el que describo ser sacado de mi cama "pasar a través de la materia" y ser transportado por un tubo de luz a una nave con la típica sala iluminada sin focos de luz visibles con forma de semiesfera y dentro de ella yo acostado desnudo en una camilla fría de la que no me puedo mover y donde: me hacen análisis? y me introducen sondas por cuanto orificio corporal recuerdo. 

Todas las sesiones, excepto esta que relato (la primera), fueron grabadas en cintas magnetofónicas. Las que a continuación se enuncian, son transcripciones de dichas grabaciones:

Doctor- Lo primero que te venga 

Jorge- Siento como cerrado el pecho, la garganta, como si hubiera tenido ganas de gritar o hacerme oír. Les dije acá estoy, y nadie me escucha, hay mucha gente. Se escuchan voces a mi alrededor, y es como que nadie me atiende. No logro saber dónde es. Siento que otra vez es lo mismo. Estoy con mi padre y estoy acompañado pero como que a la vez estoy solo. De nuevo esa sensación de no ser tomado por lo que soy, porque me ven en un cuerpo de un chico, no me prestan la atención que yo quisiera que me prestaran. No me escuchan lo que quisiera que me escucharan. 

Dr.- ¿Dónde estás cuando no te escuchan? ¿Cuántos años tenés ahí? 

J.- Tengo 4 o 5 años, 3 quizás. 

Dr. - Sentite ahí, 4 o 5 años 

J.- Tengo uno o dos amigos en el barrio, pero muchas veces juego solo, pienso mucho, siento que mi mente vuela mucho y no me siento de la edad del resto, es decir, de mi edad tampoco. 

Dr.- ¿De qué edad te sentís? 

J.- Como si no tuviera edad. Como si no importara la edad. Quiero aprender cosas relacionadas con el más allá, mi mente viaja mirando hacia el cielo y así me siento bien, como que vuelvo a ser yo mismo. Eso me hace sentir solo, cuando vuelvo a relacionarme con la gente que me rodea, como que hubiera un montón de cosas en mi interior que no puedo compartir. 

Dr.- Sentí eso que sentís adentro y que no podés compartir. 

J.- Conocimientos. Pero nadie me creería. 

Dr. -¿Qué conocimientos tenés ahí cuando tenés 4 o 5 años? 

J.- Guardados de antes. 

Dr. -¿Qué conocimientos de antes tenés? 

J.- Sobre la vida. Sobre el cosmos. 

Dr. -¿Qué es lo que sabés de la vida y del cosmos? 

J.- Que venimos de diferentes vidas. Que venimos aprendiendo. Me cuesta creer que la gente que yo conozco no se acuerde de todo y es como que me siento un desconocido. Sobre el cosmos, que hay un montón de cosas para conocer que son más importantes que las que estamos buscando. La verdad la vamos a encontrar a través de las leyes que rigen el cosmos. Que son las mismas que nos gobiernan. Veo sin sentido un montón de cosas, como ir al colegio o guardar ciertas formas. No me gustan los rótulos, no me gusta que me pongan tareas o hablar de tal tema. 

Dr.- ¿Cuál es el momento más difícil en todo eso que estás pasando?

J.- Ser rotulado de rebelde. 

Dr. -¿Cuáles son tus reacciones físicas en ese momento? 

J.- Muchos nervios, necesidad de expresar y cerrar la garganta para no decir nada, guardarme todo. 

Dr.- ¿Cómo reacciona tu cuerpo en ese momento?

J.- Se pone tenso. Me hincho. 

Dr.- ¿Cuáles son tus reacciones emocionales en esos momentos 

J.- Desesperación, angustia. 

Dr.- ¿Dónde está esa desesperación, esa angustia? 

J.- En la zona de la garganta, de la boca, en el paladar. 

Dr. -¿Y cuáles son tus reacciones mentales en ese momento? 

J.- No comprendo. No entiendo porque se comportan así. 

Dr.- Quiero que retengas todas estas sensaciones, angustia, desesperación, esas sensaciones en la garganta y en la boca y a la cuenta de tres, irás a la experiencia más fuerte en la que experimentaste estas sensaciones o sensaciones similares. 1, 2, 3: decí lo primero que te venga a la mente, ¿qué está pasando? 

J.- En el colegio. Es injusto. 

Dr. -¿Qué cosa es injusto? 

J.- El trato que se nos da a todos. Todos tenemos que ser iguales, o todos tenemos que hacer lo mismo. Ser de la misma forma, sino no es correcto. A mí me ponen de ejemplo porque sé leer y escribir y no se dan cuenta que yo aprendí a leer y a escribir porque me enseñaron un año antes. No me gusta que me pongan de ejemplo. No me gusta que le digan a los demás lo que tienen que hacer. Y me gusta menos que les digan que tienen que hacerlo como yo. No me gusta que me pongan ejemplos a mi tampoco. Pero no lo puedo decir porque no lo entienden, me niego a ir al colegio, me niego a eso y vuelvo a mi casa y me quiero quedar en ella, la paso mejor estando enfermo. No tengo miedo a hacer cosas pero no quiero hacer las que llaman responsabilidades. No me gustan las cosas impuestas. Quiero aprender porque quiero, no porque alguien me lo diga. O de dónde tengo que aprender, o qué tengo que aprender. Eso me revela, no lo puedo evitar y mi garganta se sigue cerrando. 

Dr.- Sentí como se cierra la garganta. 

J.- Creo que opto por acoplarme a todo eso de alguna forma, pero sin estar de acuerdo. Hago lo que se me dice porque me genera menos problemas que oponerme, y lo único que pienso es que quizás pase algún día todo esto, y me lo pueda sacar de encima para ser yo mismo. Tengo que aguantar. Aguanto hasta que no soporto más y vuelvo a buscar la soledad, lo que me gusta, busco comer lo que me gusta, pero más allá de lo que me gusta, en más cantidad de la que me gusta, como buscando saturarme. Y es algo que no puedo dominar. Sé que es algo que no está bien, pero lo sigo haciendo. Después me siento mal, pero a la vez no encuentro gratificaciones, me siento solo.

Dr.- ¿Qué sentís cuando te sentis solo? 

J.- Vacío.

Dr.- Sentí ese vacío. ¿Dónde está? ¿Cómo es? 

J.- En el estómago. Es el vacío que trato de llenar comiendo. Es un hueco, algo que hay que llenar, le falta calor. Me da miedo ese hueco. Y lo quiero tapar. Es un hueco feo, frío y doloroso. Hay que taparlo. Necesito calor. ¿Por qué me hicieron eso? Quiero gritar. Siento ganas de gritar en la garganta. Pero estoy solo y tengo un hueco en el estómago. 

Dr.- Ahora cuento hasta tres e irás a otra experiencia relacionada con esto, con tu sobrepeso, con el alerta cuando estás rodeado de gente, con lo que quieras, con lo que tu subconsciente decida trabajar. Cuento hasta tres y andá a la próxima experiencia importante. 1, 2, 3: ¿qué estás pensando? ¿qué estás sintiendo?

J.- Estoy de nuevo rodeado de los seres más bajos que yo, que no son ellos los que me vienen a buscar, son los que están dentro de la nave. Son los que me rodean alrededor de la cama. 

Dr.- ¿Dónde estás ahora? 

J.- Adentro de la nave. Me molestan. No me hacen nada pero no me gusta que estén ahí. Me molesta que estén mirando. Son más bajos, más oscuros, como amarronados medio verdosos. Parecen curiosos, pesados. No sé por qué tienen que estar ahí. Están aprendiendo sobre nosotros y están bajo la supervisión de otros, pero son feos, no se comunican con nosotros. Hay muchos de ellos y no los quiero, no me gustan. Quiero estar solo. Me causan impresión. Son los que me hacen los análisis. No tienen consideración de nada. No sér por qué los dejan. Estoy sintiendo dolor de estómago. No sé que me ponen. No puedo ver. Es como un vacío. Siento algo adentro.

Dr.- ¿Cómo es la sensación? 

J.- Frío, metálico. Me están poniendo sondas por el ombligo. Ahora pasa, pero algo quedó adentro. Algo metálico. Me dicen que no diga nada sobre eso. Ya no duele. No molesta. No veo nada. Me dan la orden que me calle. A vos te va a doler. Sacan algo. Sondas por el ano también. No quiero más de eso. Una vez más, dicen. Ya estoy cansado. 

Dr. -¿ Cuál fue el momento más difícil, más traumático, más terrible de esta expe- 

riencia? 

J.- Los siento que están adentro, y que introducen algo. 

Dr.- En ese momento, ¿cuáles son tus reacciones físicas? 

J.- Dolor. Quiero que lo saquen. Saquen eso. 

Dr.- ¿Cuáles son tus reacciones emocionales en ese momento? 

J.- No soy dueño de mi cuerpo.

Dr. -¿Y cuáles son tus reacciones mentales en ese momento? 

J.- Estoy dispuesto a colaborar, pero por qué me hacen eso, por qué ese dolor, 

por qué ese trato, si nunca les negué nada, por qué me hacen eso. 

Dr. - ¿De qué manera se relaciona esto con tu miedo a las multitudes y estar 

alerta?

J.- Me siento invadido, que no puedo actuar por mí, tengo que obedecer lo que 

dicen. Y no quiero. Quiero estar por mi voluntad. No soportar ese dolor. 

Dr. - Ahora lo vas a ver desde afuera, todo más claro, cuento hasta tres, retrocede a ese momento y mirá qué es lo que están haciendo con vos en esa escena, qué te están colocando. 1, 2, 3: ¿qué está pasando? 

J.- Tengo un aparato con una luz fuerte en un extremo. Ellos lo apuntan hacia la altura de mis intestinos. Arriba del ombligo. No veo sangre, pero se atrae esa luz, ese aparato puede entrar en mi cuerpo. No veo cortes. Introducen algo muy pequeño, como una bolita metálica pequeña para obtener información. 

Dr. -¿Qué tipo de información?

J. Genética. Del entorno. De los pensamientos. De la acción. Ellos la van a evaluar. Hay muchas personas con lo mismo. No se debe saber que hacen eso porque generaría miedo. Hacen eso para saber cómo vamos a actuar. De nuestras emociones. De nuestra respuesta orgánica. Nada más. Pero duele. Y está eso adentro pero siento vacío. 

Dr.- ¿Qué edad tenías cuando te colocaron eso? 

J.- Nueve años, creo.

Dr. ¿Lo colocaron y lo sacaron, o lo dejaron?

J.- Lo dejaron. 

Dr. - Fijate si todavía está ahí eso. 

J.- No. Ya se fue el dolor. No lo van a volver a hacer. Fue necesario una vez.

Dr. -¿Para qué fue necesario?

J.- Para evaluar nuestra respuesta a las emociones.

Dr. Ya no tenés más eso, ¿de qué manera está afectando eso tu vida actual, esto de no ser dueño del cuerpo. El vacío, el hueco. Fijate si hay algo de esto que se relacione con tu problema de obesidad, del sobrepeso. 

J.- Si. Querer tapar esos huecos. Querer acumular antes que me saquen. Querer expulsar eso que tengo adentro. 

Dr.- Ahora quiero que tomes conciencia que ya no tenés nada ahí adentro. ¿Cómo se relaciona esto también con la orden de almacenar, acumular, con el conocimiento. 

J.- Transmitirles datos. 

Dr. - Fijate si pasó algo más allí, cuando te colocaron ese aparato, si hubo alguna otra experiencia más que te esté afectando ahora. 

J.- Órdenes de no decir nada. No comentario con nadie. Que debía soportarlo. Eso es todo. No hay muchas explicaciones, sólo esas órdenes.

Dr. - Ahora quiero que tomes conciencia que todo eso ya pasó que ya no estás allí y al contar a tres, fijate si hay alguna experiencia relacionada con esto mismo. 1, 2, 3: ¿hay alguna otra experiencia relacionada con esto mismo? 

J.- No, era por una sola vez. Ellos me habían dicho que era por una sola vez.

Dr. -¿Y qué está pasando? 

J.- De nuevo. Se lo llevan.

Dr. Experimentá eso. Es importante para vos, lo están sacando, anda a eso.

J.- Duele de nuevo. Ya no está. Ya lo sacaron. 

Dr. -¿Qué es lo que sacaron? 

J.- Esa esfera más grande. Pasaron cuatro o cinco años. Como una actitud de reconocimiento, de disculpa, ya no se va a volver a repetir. Ahora ya me siento mejor. 

Dr. - Quiero que tomes conciencia entonces, que ya no está más eso ahí, te lo sacaron, y además han reconocido tu colaboración, tu esfuerzo, y ya nada de eso te va a perturbar. Trata de soltar todo eso, tomando conciencia que ya no estás más ni allí ni en los otros cuerpos, se acabó, todo eso terminó, ya no estás allí. Ahora, quiero que elijas un color, el que necesites para introducir una nueva vibración en tu vida. ¿Qué color elegirías?

J.- Naranja.

Dr. - Podrías imaginar como si un rayo de color naranja te va envolviendo lentamente, como si un rayo de color naranja descendiera desde el cosmos hasta aquí, envolviéndote en el color naranja, sintiendo como la energia del color naranja se va interpenetrando con todo tu ser, en tus átomos, en tus partículas, en tus moléculas. Ahora todo tu ser está vibrando en la frecuencia del color naranja, trasmutando las energías, desprendiéndote para siempre del pasado y envuelto en la energía del color naranja, te vas a reformular por una vida diferente y mejor, desprendiéndote totalmente de las pasadas experiencias.

Lentamente, proyectarás su Imagen de cómo te gustaría ser de hoy en adelante. ¿Cómo te gustaria verte a ti mismo?

J.- Como seguro,Irradiando esa seguridad. Irradiando felicidad. Transmitiendo eso. Calmo, sin estar alerta. Seguro, confiado.

Dr.- Quiero que te veas a vos mismo en esa imagen, que observes tu rostro, tu mirada, que te veas a vos mismo seguro, confiado, tranquilo y sereno, calmo, irradiando felicidad y seguridad, sintiéndote profundamente bien. Quiero que veas claramente tu mirada, tu rostro, tu cuerpo, y que te veas así, seguro, confiado, calmo, irradiando felicidad y seguridad. Sintiendo que a partir de hoy, cada día te sentirás mejor, más tranquilo, más sereno, más calmo, más seguro y más confiado, sintiéndote bien, profundamente bien. Lentamente, muy lentamente, a tu tiempo, envuelto en el color naranja, regresarás aquí y cuando vos lo decidas abrirás los ojos y eso hará que regreses a tu conciencia física habitual, a este día jueves 8 de febrero en 1996, sintiéndote calmo, tranquilo, seguro y confiado. 

J.- Hay como robots. Cada uno parece estar en lo suyo sin importarle nada del resto. Me siento solo. Me llevan, me acompañan, pero me siento solo.

Dr. -¿Cuántos años tenés? 

J.- Creo que 18 o 20. Se abre un lugar como si fueran cavernas, túneles.

Dr. -¿Dentro o fuera de la nave?

J.- No, es como que estamos fuera de la nave. Como si estuviéramos en algún otro lugar. En brazos muy largos y finos y piernas también, cuello largo. No sé por qué me produce temor ese lugar. Y el color de los túneles es grisáceo. Está iluminado pero hay lugares como con neblina. Acabo de distinguir un rostro diferente. 

Dr.- ¿Cómo es ese rostro? 

J.- Apareció un momento, no lo pude ver. Pero más que un rostro no sé si era como una especie de escafandra, traje o algo así. Que me observó, pero siguió. Es como si me llevaran con un vehículo por esas cavernas y hay otros que van atrás mío, de espaldas, con trajes similares a los de los astronautas, pero no logro ver hacia dentro de la escafandra. Traje color plateado. Nos conduce alguien que no precisa traje. 

Dr.- ¿Y vos cómo estás, con traje o sin traje? 

J.- Me siento encerrado, pero no sé si es por un traje o por la caverna. Parecería como si fuera con traje. No sé hacia dónde vamos. Es largo. Hay unos seres cuya parte superior de la cabeza es muy grande, de ojos saltones, grandes, oscuros. Bajos, de piel clara. No me agreden pero me siento como una cosa. Estamos esperando algo, esperando pasar a algún lugar. Como si alguna vez ya los hubiera visto en algún campo, de noche, acá en la tierra o en un lugar muy parecido. No se que estamos esperando, pero nos observan. Lo único que siento es que ya no quiero más de nuevo. 

Dr.- ¿Qué cosa no querés más de nuevo? 

J.- No se que van a hacer, pero no quiero saber más nada. Ya me cansé de esperar. Sentirme solo y no compartir con nadie, no poder hacer nada, ni saber para qué sirve ni por qué. Al menos quisiera tener una vida común, normal.

Dr.- Si vos supieras, ¿para qué te han llevado ellos? ¿Cuál es el objetivo de que te hayan llevado?

J.- Siempre me siento estudiado. 

Dr. -¿Hay alguien más como vos allí? 

J.- No veo a nadie igual. No hay voces. Todo se percibe a través de la mente. Y cuando me angustio siempre el mensaje es el mismo: que me calme, que nada va a pasarme. Y es como si me drogaran porque el cuerpo se me afloja y momentáneamente pierdo la conciencia. Y hay un despeje como después de un suelo, como un espacio en blanco, y los vuelvo a ver arriba mio observándome. 

Dr. -¿Dónde estás vos cuando te miran ellos de arriba?

J. Es como un lugar grande, frío, como si todo fuera metálico. Y es como que hay uno dedicado a mantenerme tranquilo, distraído mientras otros estudian. 

Dr.- ¿Qué estudian?

J.- El cuerpo. Mi cuerpo. 

Dr. -¿Cómo sabés que estudian tu cuerpo? ¿Respecto a qué?

J.- Son distintos. Más bajos, no tienen los ojos iguales. Son de piel más oscura, como un gris oscuro. 

Dr. -¿Cómo son los ojos ? 

J.- Más chicos. Es como que hacen lo suyo y no tienen comunicación conmigo. 

Dr. -¿Qué están haciendo en este momento? 

J.- Se que están en el estudio de la cadera para abajo, pero no sé qué están haciendo. Estoy continuamente bombardeado por el ser que está conmigo. 

Dr.- ¿Qué te dice? 

J.- No me deja pensar. Me maneja la mente, me llena de cosas.

Dr.- ¿Cómo te maneja la mente? 

J.- No entiendo. Lo único que sé es que no me puedo resistir. Es como que me dice que tengo que soportar, tratar de convencerme. 

Dr. - Ahora, al contar a tres, vas a recuperar toda esa información, todo va a aparecer ahora en tu mente, vas a recordar, ahora ha llegado el momento de recordarlo, al contar a tres, vas a recordar todo eso, no importa lo que te hayan dicho. Ahora vas a recuperar el control de tu mente. Al contar a tres, recuperarás el control de tu mente y recordarás. 1, 2, 3: ¿qué información estás recibiendo?

J.- Acababa de ver otro ser de ojos más grandes todavía, cabeza muy grande, parece como un insecto pero con el cuerpo con dos piernas y dos brazos y como que vino a observar y como que estuviera por encima de los demás. Es como que no hay contacto, no recibo nada de él. Lo único que quiero es que terminen de una vez y sé que no va a terminar nunca. Quiero saber por qué.

Dr. - Preguntales, ¿para qué es todo esto?

J.- Me dicen que es por la humanidad.

Dr. -¿Cuál es el objetivo de lo que están haciendo con vos?

J.- Salvar la especie. ¿Qué especie? les digo, la de ellos o la nuestra y me contestan que ambas. Que lo que nosotros hagamos, a ellos les repercute. Leyes universales que nos rigen y que hablan de cuando algo se altera el resto también o al menos otra cosa también. Es importante y llegado el momento voy a saber más. Los seres humanos no nos damos cuenta de la forma en que podemos alterar el universo si no respetamos esas leyes universales y hacen daño a otros, no solamente a nosotros mismos. Por eso es necesario que algunos sufran para evitar que todos sufran cosas mucho peores. A ellos tampoco les gusta hacer lo que están haciendo, pero nuestra forma de actuar los está obligando. No nos quieren agredir, al contrario. Somos muy cerrados los seres humanos y les cuesta hacemos entender el mensaje.

Dr.- ¿Y qué esperan lograr con estos estudios que te hacen a vos? 

J.- Creo que convivir, no sé si acá o en la Tierra con ellos. Se están preparando para algo, en caso de que ocurriera, no se si a ellos o a nosotros, si vamos a tener que convivir. Por eso necesitan estudiarnos. Nos dieron conocimientos tecnológicos, pero que fueron utilizados mal. Y que ya es tarde para revertirlo, o algo así. Creo que se sienten angustiados también, mal por lo que está sucediendo. Eso es todo. Creo que la angustia es de los dos.

Dr. - Tomá conciencia de eso. 

J.- No hay maldad. Hay urgencia y por eso tienen que hacer cosas que no son del agrado tampoco de ellos. Siento como un sentimiento de pedido de disculpa, de pedido de perdón. Y hay una resignación de parte mía. Y angustia por ver lo que viene y no tomamos conciencia. Preguntan porque somos tan cerrados.

Dr.- Dejá salir todo eso, esto es muy importante para vos.

J.- Siento vergüenza de ser un ser humano. De ser tan cerrado, de mentalidad tan cerrada. Y querer matarnos. Qué estúpidos. Que omnipotentes. Vienen épocas malas. Veo una luz fuerte. Creo que estoy de nuevo en la Tierra, no sé. Es extraño. Dr. -¿Qué cosa es extraña? 

J.- Es como que yo me gritara a mí mismo que recuerde lo que pasó. Creo que me estoy levantando de la cama en Olivos. Y yo mismo me grito que me acuerde. Es como que yo no me escucho. 

Dr. - Entonces ahora, vas a tomar una profunda inspiración, y al contar tres Irás a la próxima experiencia, al próximo contacto que hayas tenido para seguir trabajando, recuperando el conocimiento necesario que te permitirá reformularte para una vida diferente y mejor. Cuento hasta tres e irás al próximo hecho, a la próxima experiencia. 1, 2, 3: ¿qué está pasando ahora? 

J.- Me están preguntando si hice lo que tenía que hacer. 

Dr. -¿Qué tenías que hacer? 

J.- No recuerdo, sé que les dije que no porque no pude hacerlo.

Dr. -¿Qué esperaban que hicieras? 

J.- Dar a conocer, pero no sé cómo. No sé cómo. ¿Cómo hago para hablar de eso? No sé qué era lo que tenía que hacer, sé que no lo puedo hacer. No sé cómo se comunican entre ellos. Se replantearon algunas cosas, no sé bien qué. Deciden algo pero no tiene que ver conmigo directamente sino con su forma de actuar. Van a tener que cambiar la forma de actuar. Hay mucha gente que sabe de ellos y ha tenido contacto. Muchísima gente. Todos estamos buscando lo mismo, poder compartir y pareciera como que cada uno estuviese solo. Eso es lo que estoy viendo. Hay mucha gente que está mal porque tiene adentro muchos mensajes y no sabe cómo hablarlo. Hay miedo a unirse, hay miedo a ser engañado, hay miedo a ser usado. Cada uno de nosotros prefiere negar lo que pasó, aunque eso lo haga sufrir. Porque no sabemos cómo hacer para transmitir lo que tenemos que transmitir. Y estando conscientes tenemos miedo de estar locos o ser tomados por locos. Ellos saben eso. Y creo que falta mucho para que se comuniquen de una forma distinta. 

Dr. De contar a tres, vas a ir a ese encuentro que tuviste en Victoria con las luces. 1, 2, 3: ¿qué está pasando? 

J.- Estaba oscureciendo y empezamos a ver las primeras luces tenues sobre dos lados que hay. Las luces empiezan a moverse a medida que más Oscuro se pone. Algunas tienen un color rojizo, otras son un poco amarillentas. Hay otras más lejos de un color fuerte, rojo. Las que están más cerca, más al frente de nosotros, hay una de la que se desprenden dos, quedan tres, se aproximan y se vuelven a separar. A la distancia hay otras que también están en movimiento y cuando se juntan dos o tres emiten un especie de flash, una luz mucho más fuerte y con movimiento de elevación y desaparecen. Pero hay muchas, hay muchísimas. Y están algunas quietas y otras en movimiento y están en esa continua unión y separación. Hay viento fuerte. No sé por qué decido poner el coche hacia ellos. Hubo un comentario previo de una mujer que investiga, decía haber recibido algún tipo de respuesta con luz y recordando eso empecé a hacer la prueba, pero sin ningún tipo de miedo, totalmente convencido de que me iban a contestar. Y efectivamente, empiezan a contestar. O sea, empiezan a hacer lo mismo que yo hago. Si hago tres parpadeos, hacen tres parpadeos y para probar de alguna forma si no era alguien que nos estaba bromeando, hago secuencias más difíciles, que solamente recuerdo por un momento, y responden con la misma secuencia. Así varias veces. Lo hacen dos de ellas. Primero una y después otra. 

Dr. - Quiero que prestes atención y que veas si en ese momento en el que estás intercambiando las luces recibís algún tipo de información. 

J.- Sí. Como que ya estaba bien. Que era suficiente el tiempo y lo que había pasado, y que ya era hora que nos fuéramos. Ya nos teníamos que ir. Eso sentí, sin miedo, con respeto. No sé qué sucedió, porque nos taparon después esa cantidad enorme de insectos, cubrieron todo el coche. No sé, alguien me comentó que sintieron miedo a alguien. A alguno de nosotros. Y respondieron con eso, pero no malamente, sino que solamente habían materializado algo que percibieron en la mente de alguno de nosotros. No sé si es cierto.

Dr.- Fijate ahora a la luz de todo esto, el aprendizaje realizado. Vas a desprenderte de todas estas emociones, tomando conciencia que ya nada de eso te pertenece, que ya no estás allí. Vas a librarte de todas las emociones vivenciadas, vas a conservar solamente el conocimiento positivo. ¿Para qué te sirvió toda esta experiencia que has tenido? ¿Qué podés obtener de ella?

J.- ¿En lo personal? 

Dr.- Lo que sea 

J.- Siento una responsabilidad, siento que hay que ayudar, nadie es superior a nadie. Tenemos mucho para aprender. Estamos enfocando mal las cosas, estamos usando mal los conocimientos. Nos estamos olvidando de nosotros mismos. Y a la vez hay una veta de gente muy buena, pero que mucho no puede hacer o pasa desapercibida. Una sensación como que mucho no se puede hacer, no sé qué es lo que me pone mal. Veo las cosas desde otra óptica. La misma óptica que cuentan todos los que dicen haber tenido una experiencia similar. En mi caso quizá no sé, porque aún no llegó el momento, porque yo no fui capaz de hacer algo, me siento mal. Me siento poca cosa. Es decir, crecí con un sentido y no le encuentro el fruto, por otro lado, no lo supe concretar, o no fue el momento o no es el momento, no sé. Pero muy por el contrario, no me siento superior ni nada. Ni elegido, creo  que esos son los que mienten, porque ellos no transmiten eso. Ellos no transmiten que uno sea elegido, especial, solamente le han encomendado a uno hacer algo. Pero no por eso es superior a nadie. En mi caso me siento inferior.

Dr.- ¿Te gustaría cambiar alguna cosa de tu vida?

J.- Si. 

Dr. Vas a elegir un color ahora, un color de tu agrado, ¿qué color elegirías?

J.- Un azul eléctrico profundo

Dr. - Entonces, te vas a envolver en el azul eléctrico profundo, como si un rayo de color azul te envolviera ahora profundamente. Como si un rayo azul eléctrico profundo descendiera en el espacio envolviéndote de la cabeza a los pies, envolviendo todo tu ser, tu cuerpo, tu mente, tus emociones y lentamente el color azul eléctrico profundo se va profundizando en todo tu ser, trabajando sobre tus pensamientos, sobre tus emociones, tu energía, tu espíritu y tu cuerpo y mandando todos tus átomos. Ahora todo tu ser comienza a vibrar con la frecuencia vibratorio del color azul eléctrico, profundamente, y a medida que el azul eléctrico se va procesando en tu interior va removiendo las pasadas experiencias, desprendiéndote las vivencias de las emociones vividas, conservando sólo el conocimiento positivo que te permitirá reformularte para una vida diferente y mejor. Envuelto en ese color azul, ¿cómo te gustaría ser de hoy en adelante? ¿cómo te gustaría verte a ti mismo? 

J.- Poder llegar a la gente.

Dr. -¿Cómo te gustaría hacer para poder llegar a la gente? 

J.- Que solamente se sintieran atraídas por la forma, que les pudiera ir relatando algo que pudiera parecer un cuento.

Dr.- ¿Cómo te gustaría ser?

J.- Comunicativo.

Dr.- Envuelto en el color azul, ahora quiero que te veas a vos mismo siendo comunicativo, que te imagines siendo más comunicativo, llegando con facilidad a la gente. De ahora en más, a cada día te sentirás más seguro y más comunicativo, llegando con facilidad a la gente, seguro de vos mismo, y todo lo que haya que emprender de ahora en más lo harás con fe y con seguridad en vos mismo, seguro de tu propia capacidad, seguro de tu poder de comunicación. La mayoría de las personas tienen capacidades inconscientes que no saben cómo serán expresadas y una de sus capacidades es la de comunicarse fácilmente con los otros y comunicar fácilmente los pensamientos, las ideas, respetando las ideas de los demás. Así tu Inconsciente día a día se desarrollará y se comunicará mejor fácilmente, con quienes te rodean. Ahora vas a tomar tu tiempo  lentamente. Comenzarás a respirar profundamente. Es hora de que regreses aquí, a tu conciencia física habitual en este día viernes 28 de abril de 1996, envuelto en el color azul y sintiéndote profundamente calmo, tranquilo, sereno, seguro y muy comunicativo, comunicándote con suma facilidad con la gente.

Dr.- ¿Qué es este experimento? 

J.- Volví a ver la cara del extraterrestre 

Dr.- ¿Cómo? ¿Cuál cara? 

J.- Los ojos grandes negros y la sensación de la mente confusa. 

Dr. -¿Sentís tu mente confusa? 

J.- Si. Millones de ideas que no se, se juntan, como que no las puedo apagar en la cabeza. 

Dr. - Experimentá eso 

J.- Estoy desorientado, no puedo buscar ayuda, no lo puedo compartir con nadie. Me siento distinto que los demás, pero no me siento mejor. Quisiera ser como los demás. Siento que hay algo que hacer, siempre algo que hacer y no sé qué es. 

Dr.- ¿Cómo es esa sensación de que hay algo que hacer? 

J.- Una obligación de hacer algo, la necesidad de hacer algo y no se que es y nadie me puede decir nada y no encuentro ningún indicio. El estudio me parece sin sentido y cuando me pongo a estudiar hay cosas que parece que ya las supiera pero no coincido con el enfoque que le dan. Es como que todo lo que me dicen lo encuentro chato, que siempre hay algo más atrás pero a la vez no sé qué más atrás, entonces está la duda de que si yo me invento las cosas o si sé algo más y si sé algo más ¿por qué no aparece? Pero digo miles de cosas a las personas que me rodean, en los ambientes que me rodean, pero nunca nada en concreto, es como que todo me bombardea pero no logro definir nada.

Dr. Ahora entonces te vas a concentrar en tu respiración, respirando profundamente. De contar a tres vas a retroceder al momento en que toda esta información fue colocada en tu mente. Al contar a 3 retrocederás a ese momento, cuando toda la información fue colocada en tu mente. 1, 2, 3: retrocede a ese momento, ¿qué está pasando? ¿Dónde estás? 

J.- Estoy en esa sala 

Dr. -¿Cómo es esa sala? Observala bien, detenidamente. 

J.- Estoy recostado y lo que veo es el techo y parte de los costados de las paredes, pero no hay una pared, es como una especie del interior de un domo, o de algo de forma redondeada y al lado mío está siempre este ser que me acompaña. Lo tengo, lo veo cerca de la cara. Es como que entran un montón de cosas en el cerebro y no logro entenderlas.

Dr. -¿Qué edad tenés ahí? 

J.- Creo que cinco años. 

Dr. - Ahora quiero que te concentres en esa mirada, en esos ojos. Ahora podés hacerlo. Ya conocés a este ser. Ya has superado el temor. Ahora que tus emociones han sido apagadas y superadas vas a rescatar un poco más todo eso que te estaban transmitiendo. Lentamente, quiero que te concentres en esa mirada y que dejes que el mensaje surja claro y preciso sin interferencia de tu parte. Ahora, en tu mente, en tus pensamientos aparecerá el mensaje, la información de ese ser. A la cuenta de tres comenzarás a transmitir ese mensaje sin bloqueos, sin censura, sin interferencia. 1, 2, 3: ¿cuál es el mensaje de este ser? Tranquilo y sereno. Ahora podés hacerlo. 

J.- Hay que enseñar, hay que transmitir que las cosas no son como las vemos solamente, que el universo es distinto, que influimos sobre el universo, la importancia de la energía del pensamiento. No estamos aislados como creemos, no estamos preparados para muchas cosas, estamos muy cerrados, les cuesta comunicarse con nosotros, no tenemos que llegar a lo que llegaron ellos, tenemos que abrirnos de mente, de espíritu, no vamos bien. Hay que darle importancia a lo energético. Lo material está delimitado o influenciado por lo energético, en el cosmos juegan muchas energías que no ignoramos pero que desoimos. Hay principios transmitidos desde muy antiguo y han sido dejados de lado y que tienen mucha verdad. Hubo maestros que transmitieron esos principios y que han sido ocultados pero que son ciertos. Dimensiones, hay diferentes dimensiones, no las perseguimos porque estamos cerrados. Nuestra energía influye a pesar de que no nos demos cuenta, lo negativo está influyendo. Lo negativo y lo positivo van juntos, pero nos cuesta entender eso. Es como que siempre apuntamos al polo de las cosas, a un solo polo y no nos damos cuenta que está conformado por dos, no nos damos cuenta del todo. Somos todo uno, con diferentes grados de materia, con diferentes niveles y en realidad podemos comunicarnos con todos los niveles de materia, niveles de energía, pero tenemos que abrimos, para percibir la realidad como es y dejar de percibirla a través de la razón, que la ciencia solamente descubre parte porque descubre a través de la razón. Solo unos pocos comprenden eso pero no son escuchados. A mucha gente se le transmitió todo esto pero es más fuerte negarlo. Hay mucha gente con esa información, hay que hacerla fuerte, es hora de hacerla fuerte, no hay tiempo para perder. 

Dr.- ¿A dónde llegaron ellos que no tenemos que llegar nosotros? 

J.- A la destrucción

Dr.- ¿Qué pasó? 

J.- Llegaron a dominar un poder muy grande sin comprenderlo del todo y el usarlo con desconocimiento los llevó a aniquilarse, a destruirse en gran parte. Por eso muestran lo que quedó de su mundo, por eso el mensaje de evitarlo, porque vamos exactamente hacia lo mismo. No tienen tiempo, no tienen tiempo por lo cerrado que somos, ellos hicieron lo mismo. Es deber de ellos evitarlo, pero es deber nuestro abrirnos, solamente así es posible. Cada vez más gente recibe esto, no entienden por qué queda ahí todo, porque el mensaje queda ahí. Hay como una especie de confusión también en ellos porque pasaron por algo parecido pero les cuesta entender que su mensaje no llegue, no surta el efecto que ellos quieran. Creo que ya no saben como mostrarlo. Porque cortamos comunicación con ellos, es como que en vez de en el momento que es más necesario en vez de elevarnos, bajarnos, en vez de abrirnos, nos cerramos; que la respuesta es contraria a la buscada. Ellos están mal también porque tampoco pueden cumplir con su objetivo. Yo tengo que transmitir esto.

Dr.- ¿Qué es lo que tenés que transmitir? 

J.- Estos conocimientos, buscar que la gente se abra, que entienda que hay mucho más allá de todo lo que se ve, que tenemos que abrir la percepción de cosas que no comprendemos aún, pero que la única forma de comprenderlas es abriéndonos y percibirlas. Tengo que llegar a la gente, transmitir el mensaje y no sé cómo hacerlo. Al contrario de otras veces siento amor por ellos, siento como que no se ayudarlos. Me siento mal porque siento que los estoy defraudando. No sé qué camino buscar, también siento que la gente está cerrada, como si interiormente supiera las cosas, nadie les viene a enseñar nada, pero tienen miedo de reconocerlas o que fuera más fácil seguir donde estamos que intentar abrirnos y dejar el camino que estarnos siguiendo. Hay una inercia muy grande, hay una falta de energía muy grande, falta de fuerza en cada uno de nosotros, por luchar por lo que sabemos que es lo verdadero, nos estamos dejando arrastrar. La falta de energía de cada uno da por resultado una merma de la energía en el mundo. Eso está precipitando las cosas en un sentido negativo. Nos estamos volviendo sin capacidad de reacción, apáticos, fríos, cada uno buscando su propia salida, como si cada uno se pudiera salvar sin que se salve el resto. No nos damos cuenta que nos tenemos que salvar todos, porque de lo contrario, no se va a salvar nadie, sea en un plano material o espiritual. Las cosas no terminan donde creemos. El desastre seguiría aún en otros planos. No es tan sencillo como creemos. Si las cosas se destruyen, se acaban en el plano material y después viene la paz... ¡No! Si destruimos las cosas, aunque desaparezcan en el plano material como lo conocemos continúan en otro nivel y no continúan bien si las terminamos de esa forma. El daño nos va a seguir, va a estar con nosotros, como los siguió a ellos. Las deudas pendientes se pagan, las energías alteradas se tienen que restablecer en un equilibrio y eso puede traer mucho sufrimiento, mucha pena. Estamos muy cerrados. 

Dr. Ahora, ¿Qué está pasando? ¿Qué estás sintiendo? 

J.- Como mucha energía 

Dr. -¿Qué es esa energía? 

J.- Algo que me sobrepasa 

Dr.- ¿Cuál es la esencia de tu trabajo, aquello que te preocupa o que no podes concretar, que no podés estudiar? ¿Qué es lo que viniste a hacer? ¿Cuál es el trabajo? 

J.-Despertar. Despertar la conciencia. 

Dr.- Recuperá eso para vos. Recuperá tu objetivo. ¿Cuál es tu objetivo? ¿Cuál es tu propósito? 

J.- Despertar la conciencia de la gente. Transmitir amor, sabiduría,conocimientos.

Dr. - Preguntale si está bien que cada cosa que hacés se corta, que no podes 

concretarias. 

J.- Hay energías trabajando en contra. Así como hay un bien, hay un mal, a cada acción mía habrá una respuesta del otro lado tratando de bloquearla. 

Dr.- Fijate si todo esto que pasó en el departamento, se debe a alguien que te esté perturbando, si se hizo un trabajo o si es simplemente la expresión de que a cada cosa positiva que se haga hay una contrapartida.

J.- Si, es eso, es eso. 

Dr. - Es muy importante esto para vos.

J.- Es como que mi vibración como la de tantos otros es captada y produce las respuesta inmediata de lo contrario y tenemos que unimos para que la suma de esas fuerzas sea superior a lo que la contrarresta. Unirnos más allá del plano material. Unir esa energía que está en otro nivel del material, porque esa energía está unida. La energía opuesta está unida y está activa. La energía que estoy recibiendo pertenece a otro plano. 

Dr. - Recibila. Sentí esa energía.

J.- Hay que sacar el mensaje. Hay lucha, enfrentamiento, hay choque de fuerzas, choque de energías. 

Dr.- ¿Qué color elegirías ahora?

J.- Colorado

Dr. Quiero que Imagines o que veas un rayo, colorado, que desciende hasta aquí, hasta donde te encuentras en este momento, envolviéndote, rodeándote, inter penetrándose con todo tu ser. Ahora, con el rayo colorado introducirás una nueva vibración de energía en tu vida. Pagando las emociones pasadas y conservando el conocimiento positivo que te permitirá reformularte y cumplir con tu propósito de vida. En ese rayo de luz colorado ¿cómo te gustaría ser? ¿Cómo te gustaría verte de hoy en más? 

J.-Siendo uno solo. Sin perder conciencia del resto 

Dr.- 1, 2, 3: ¿qué está pasando? ¿dónde estás? 

J.- En Victoria. Está oscuro, estamos los cuatro mirando las luces que se mueven. Hubo algo que no recordamos. 

Dr.- ¿Qué es lo que no recordás? 

J.- Creo que los volvimos a ver. Mi señora grita. Estamos en el coche., Hay como una resistencia a ir con ellos. Estamos de nuevo en otro lugar, yo me siento responsable por lo que pasa, no quiero que le hagan nada a mi señora y a la vez es como que sé que no es la primera vez que a ella le pasa algo.

Dr.- ¿En dónde están cuando te sentís responsable?

J.- Es en otro lugar, es como una habitación a la que nos llevan siempre. Me quedo esperando como en un pasillo o una sala más chica. A mi señora creo que ya se la llevaron. Conmigo está la otra pareja que fue con nosotros. Ya sé lo que va a pasar pero no quería que la llevaran a mi señora. 

Dr.- ¿Qué sabés que va a pasar? 

J.- Lo de siempre, el manejo de la mente, la investigación en el cuerpo, el no poder hacer nada. Se la llevaron a ella. Estamos en esa sala. Es como un lugar de espera. Después de un tiempo creo que a mi señora la llevan al coche de nuevo, aparentemente todo muy rápido. Lo único que recuerdo es una comunicación telepática, como que entran cosas a borbotones pero no sabe qué. Y somos sacados rápido del lugar. Es todo muy rápido. Después de eso, les hago señales con las luces.

Dr.-¿Y qué les decís con las luces?

J.- Nada en especial. Sabía que me iban a contestar, y ninguno de nosotros parece recordar nada de lo que había pasado, pero noto a mi señora mal, muy nerviosa. Y decido que nos vallamos y es cuando viene ese viento con los bichos que cubren el coche. Y nos vamos del lugar. Yo con el convencimiento de que no había pasado nada.

Dr. - Ahora, cuando cuente a tres, vas a volver al momento en que estabas en la sala, vas a recuperar esa información. Todo se va a hacer más claro. Hasta donde puedas, vas a recuperar esa comunicación telepática de esa información. 1, 2, 3: ¿qué está pasando? 

J.- Me siento mal por lo de mi señora. Nos mantuvieron separados. Cuando ella estaba adentro de la sala, no la de espera sino la otra, la fea, la horrible, la fría. Yo estaba esperando, ella estaba adentro, cuando yo entré ella ya no estaba, era como si la hubieran enviado al coche o algo así. Fui el último. Porque es como si supiera que los tres están en el coche. Yo quiero volver porque me siento responsable de eso y hay como una idea, no sé si transmitida por ellos. Y lo de siempre, que no me haga problemas, que me calme. Y la pérdida de conciencia, de control. El momento se aproxima, alcanzo a entender, no falta mucho. Hay que hacer cosas: transmitir, unirse, participar, van a estar en contacto con nosotros como siempre. Que ya no va a ser tan dramático y tengo que volver.

Dr.- ¿Volver a dónde?

J.- Ahí, a Victoria. Hay algo abajo del lago. No sé si es una nave madre o una instalación de ellos. Pero hay algo que les sirve de base. Y los monjes benedictinos que están enfrente saben, pero callan por algo. Creo que la mayor parte de los habitantes de Victoria conocen lo que es ser secuestrado. No sé por qué eligen ese lugar, si es un lugar de paso, de reabastecimiento o si están preparando alguna otra cosa, no sé, es como que tengo que volver. Mi señora se resiste mentalmente. Ellos lo saben. Consideran que tiene otro tiempo o no están muy convencidos de si van a lograr algo con ella. No sé. En realidad la Idea es que volviéramos los cuatro. Pero mi señora no quiere saber nada. Veo a uno de ellos en el departamento. Estuvieron en el departamento. 

Dr.- ¿Cómo es el ser que ves?

J.- El de los ojos grandes, negros, un poco más alto que el resto, el que me acompaña siempre. El que sabe lo que pienso. 

Dr.- Describilo, ¿cómo es? 

J.- Es de altura media, un poco más bajo que yo, la piel es entre grisácea y plateada, porque tiene luz propia, brillo propio. Los ojos son negros, profundos, alargados hacia arriba y oblicuos. La cara es triangular. No tiene nariz. No reparo mucho en las piernas, pero creo que son delgadas como los brazos. Parece que uno no pudiera eludirle la mirada, es muy fuerte. Miran dentro de uno, es una sensación de invasión que solamente se va superando con los años cuando ya sabés cómo es el juego.

Dr.- ¿Y qué ocurre entonces ahí en el departamento cuando te encontrás con este ser?

J.- Es como que me viene a avisar que no abandone el camino, que no me aparte de lo que habíamos acordado, o algo así. Saben que ella es reacia pero que tengo que seguir adelante. En ese momento ella está durmiendo. Se va a terminar todo, mi matrimonio. Yo la quiero. Y es como que no puedo seguir con ella. ¿Por qué? No quiero que le hagan daño y a la vez quiero que se dé cuenta de que tiene que salir de la vida netamente materialista, y no sé cómo hacerlo. Con el miedo ella vuelve atrás. Se vuelve a cerrar al materialismo. Me siento responsable, no sé por qué. 

Dr. - Fijate de donde viene esa responsabilidad

J.- Quizás no debí haberla molestado, no sé. Si no era la persona no debería haberla molestado. ¿Cómo hay que hacer para darse cuenta cuál es la persona? No quería hacerle daño. Pensé que íbamos a poder tener un hogar e hijos, y es como que ellos sabían que no. Y de nuevo el mensaje de que me calme, que todo va a pasar.

Dr. -¿Qué te dicen? 

J.- Que todo va a pasar, que fue un error, una confusión, como que ellos también tienen responsabilidad. 

Dr.- ¿Cuál fue la confusión? 

J.- Ellos también se equivocaron. Algo así me está diciendo. Que yo tengo que seguir adelante, y que ella va a estar bien. No es la persona para el proyecto.

Dr. -¿Qué proyecto, tener hijos?

J.- Distinto. No recuerdo más. 

Dr.- Ahora cuento hasta tres y fijate cómo son estos requerimientos telepáticos, inconscientes, esa sensación de sentirte controlado, observado. Fijate si después de ese episodio has tenido algún otro encuentro. Si después de haberle separado tuviste algún otro encuentro. 1, 2, 3: ¿qué te viene a la mente?

J.- Estoy en Olivos. Me sentí como transportado. No logro ver nada. Hay una sensación como que están pero no veo nada. Sentí como que había pasado por el techo de mi casa, pero no sé dónde estoy. Está oscuro. Hay como mensajes, pero no se que son. Siento como si estuvieran, alrededor mío. Como que empieza de nuevo. Empieza de cero. Y tengo que volver a Victoria. Y ser más independiente. Que van a estar conmigo. Como que se encargan de cuidarme.

Dr.- Ahora, concentrate en tu respiración, respirando profundamente, cada vez más profundamente, y a medida que vayas respirando, vas a espandir todavía aún más tu conciencia hacia otra dimensión. Y vas a llamar aquí a ese ser, con el cual tienes confianza Ahora estás acompañado, yo estoy al lado tuyo. Lo vas a llamar aquí a ese ser, con amor. Le vas a explicar lo que te está pasando y le vas a hacer las preguntas para obtener las respuestas que necesitas en este momento. Explicarle que no sabés a dónde ir, que no sabés qué hacer, que te ayuden con esa inquietud. Le vas a hacer esas dos preguntas: a dónde ir, qué es lo qué tengo que hacer y cómo hago, qué tengo que hacer para no estar solo. Cuando cuente hasta tres, lo llamarás a este ser para que te ayude en este momento con tus preguntas sin respuesta. 1, 2, 3: comunicáte con el ser.

J.- Es como que no quiere establecer comunicación en este momento. 

Dr. Lo vas a lograr, con amor.

J.- Me dice que vos tenés otra persona a la que respondes, otro ser.

Dr.- ¿Cómo es eso?¿Que yo qué?

J.- Evitan las interferencias. Es como que vos respondes a otro ser y que por lo tanto no va a intervenir acá. Creo que te deschabó. 

Dr. - Preguntale quién es el deschavado, yo o él

J.- El no quiere. 

Dr.- Entonces decile que si se trata de un ser evolucionado no debería tener temor de manifestarse aquí, que yo no voy a interferir.

J.- No hay temor, es como que hay algo ya preestablecido y organizado y al establecer contacto conmigo en este momento, establecería contacto con vos, y no lo debe hacer, porque con vos establece contacto otro ser. O tiene que establecer contacto otro ser. No hay rechazo sino programas establecidos. Siente respeto por vos.

Dr. - Decile que yo también siento respeto por él

J.- Lo sabe.

Dr. Decile que humildemente le pido, que aunque no me lo digas a mi, que pueda darte un indicio consciente en este momento para que te ayude en tu transcurrir cotidiano, en este plano físico. Yo sé que ellos saben lo difícil que resulta moverse en el plano denso de este mundo. Y explicale entonces tu necesidad personal para poder cumplir lo que vos necesitas, para poder cumplir con lo que ellos esperan de vos, y estas dos inquietudes que no te permiten vivir en paz y en calma. Y no necesitas decirme lo que el ser te comunique a vos. 

Dr. - Decile que yo me siento muy feliz de conocerlo y que siento un gran regocijo para ayudar.

J.- Justamente me dice que éste es uno de los caminos. Que no es casualidad que llegué hasta acá. No debo sentirme solo. Hay que ver la forma, creo que este es un mensaje para vos también, hay que ver la forma de quienes pasamos por todo esto, podamos encontrarnos. Creo que hay necesidad de formar grupos. Que debo escucharlos. Debo seguirlos, estar abierto a ellos y que todo en su momento irá apareciendo.

Dr.- Ahora quiero que recuperes la confianza en vos mismo, que tomes conciencia que en realidad no es que te estén controlando u observando, sino que te están cuidando. Te están acompañando. En la medida que entres en sintonía con ellos. Que dediques tu atención cotidiana a tu mundo interior y al contacto con el, vas a encontrar los indicios, las señales que te permitirán recorrer con seguridad el camino establecido. Quiero que tomes conciencia que por difíciles o duras que hayan sido las experiencias pasadas, todo esto es para el bien de la humanidad, para el crecimiento espiritual y para tu propio crecimiento personal. Y no hay nada que temer, al contrario. Como te dijo él, no debes sentirte solo porque estás acompañado. Y tu sabiduría y tu comprensión cuando llegue el momento te permitirá elegir adecuadamente la pareja que te acompañe en este camino. Fijáte si hay algo más que necesites agregar a todo esto.

J.- Solamente que debo tomar conciencia de que hay cosas que puedo hacer, y otras que no. Y que debo aceptarlo. 

Dr. - Entonces, vamos a agradecerle ambos a él que nos haya permitido conocerlo, y agradecer su presencia ahora, o su comunicación aquí. Lentamente, te vas a envolver en un color de tu agrado para realizarte y equilibrar tu conducta física, mental, emocional y espiritual ¿Qué color elegirías?

J.- Plateado.

Dr. - Te vas a envolver en el color plateado, como si un rayo de luz plateado o una nube de energía plateada, como una energía plateada, te envolviera completamente de la cabeza a los pies, sintiendo como el color plateado se va procesando en todo su ser, sintiendo como el color plateado va removiendo los residuos de las experiencias pasadas, apagando las emociones, trasmutando las energías, absorbiendo la energía del color plateado. Ahora, todos tus átomos, todo tu ser están vibrando con la frecuencia del color plateado. Y a medida que el color plateado se va procesando en tu interior vas dejando atrás, desprendiéndote…


Debo decir que luego de escucharme relatar y revivenciar experiencias absolutamente traumáticas y al mismo tiempo esclarecedoras, con una voz que parecía de un niño (en algunos momentos) y ese niño era yo... Lo primero que pensé fue que estaba absolutamente loco, o en el mejor de los casos acababa de descubrir una capacidad para fantasear y crear que había estado más que sepultada toda mi vida, ya que me considero un hombre más bien lógico, y si bien me permito experimentar la sensibilidad siempre me había ganado el análisis minucioso y la lógica, así que me cuestioné ¿por qué no utilizarla para escribir ciencia ficción? y ¿por qué no me habría dado cuenta antes? Tal fue la negación que me quedé dándome lecciones a mi mismo y tanto lo analicé y discerní, que terminé negando la experiencia al punto lamentable de destruir con mis propias manos las cintas de un extraño... pero para ser un extraño me daba demasiado susto... Bien cuando creí haberme liberado de mi propio fraude, pesadilla (mejor dicho) luego de unos años reacomodando cajas, papeles después de tremenda mudanza, en algún rincón reaparecieron las ya olvidadas transcripciones de aquéllos cassettes que fueron realizadas por Marcelo Bigliano, escritor interesado en el tema. 

Me dije entonces: Es evidente que algo debo hacer con esto, quizá, y a Dios le pido que así resulte, ayude a quienes pasaron o estén pasando por algo similar y a quienes traten de ayudarlos, pues se necesita de mucho apoyo y contención, que en mi caso, me lo dio y me lo da mi amada esposa Marcela, quien me incentivó a realizar esta tarea.


REFLEXIONES PERSONALES:

De ser éstos, hechos de la realidad material y no mental; que estos sucesos disminuyeran al aceptar amorosamente a estos seres grises, me llevó a pensar que parecerían más atraídos por el miedo profundo que generamos, que por el amor o al menos el no-miedo.

Curioso pero sus mensajes si bien no parecen negativos, sí generan una fuerte ansiedad y angustia, un gran miedo al futuro (es apocalíptico), una fuerte dependencia (necesitamos de ellos para salvarnos) y sus apariciones nocturnas y abruptas no se quedan atrás en esto de generar miedo. Otra: no conozco a nadie llamado "contactado" que haya recibido beneficios que le facilitaran su vida material, muy por el contrario, salvo quienes se han vuelto más desequilibrados y han creado sectas, quizás se hagan de una buena fortuna en materia de dinero, pero por lo general sus vidas dejan mucho que desear, si bien cada uno es libre de hacer lo que sienta y los que los siguen, de seguirlos, buscando afuera lo que está adentro. 

Si estos seres repito, son reales materialmente o energéticamente hablando y son negativos para nosotros, la mejor forma de ahuyentarlos es no temiéndoles. Dejemos el papel de víctimas dependientes, los cambios los podemos hacer nosotros, positivas o negativas las decisiones han de ser nuestras, de los que habitamos esta Amadísima Tierra y este plano de existencia, y no venir de las estrellas o de dónde sean. Que ellos hagan su vida, nosotros la propia. Ellos buscan y defienden sus intereses, hagamos nosotros lo mismo. ¿De qué sirve hablar del hermano de las estrellas y maltratarnos entre seres humanos?... 

Se especula muchas veces que estos seres (me refiero a todos no solo a los grises) no se presentan abiertamente porque no "estamos preparados".... pues menos preparados vamos a estar si al conducirse como lo hacen siembran miedo, shock psicológico, estrés post-trauma, fobias, comunican predicciones falsas, etc. Más bien suena a excusa contactista. Ya sabemos que el secuestrado (el caso específico del "contactado" es un secuestrado mental) puede generar una relación patológica con el secuestrador, que lo lleva a justificarlo y a "entenderlo".

Si estamos creciendo y no pueden interferir, entonces que no interfieran más.

Esperemos a los dioses que vienen del cielo... y roguemos que no nos vaya como a los aborígenes americanos que esperaban a los dioses blancos que venían del este... 

¡Ah no! ¡Pero estos no son seres humanos!. Cierto; pero "como es arriba es abajo" y viceversa. Estos seres de arriba, de abajo, de otras dimensiones son solo parte del Universo, con más o menos evolución, pero solo y todo eso: Parte del Universo, al igual que nosotros. 

En ciertos casos para un niño pequeño, sus padres y a veces sus hermanos son como dioses que todo lo pueden y depositan en ellos su cuidado. Luego crece y al ir madurando, se va haciendo cargo de su vida. Si fuera el caso que alguno de estos seres nos hubieran "creado", como se especula, tampoco serían Dios, el Todo. ¿No será que aún no quisimos madurar?

Jorge A.SANTISO


Caso Johannis, Italia

  PINTOR ATACADO CON UN ARMA 14/08/1947 Siete semanas después del avistamiento de Kenneth Arnold, el pintor italiano R. L. Johannis pasaba s...