lunes, 3 de marzo de 2025

Caso Johannis, Italia

 PINTOR ATACADO CON UN ARMA

14/08/1947


Siete semanas después del avistamiento de Kenneth Arnold, el pintor italiano R. L. Johannis pasaba su día en las proximidades del barranco de Chearso, en Villa Santina, no lejos de Carnia, en Italia. Se hallaba buscando inspiración para uno de sus cuadros cuando, aproximadamente a las nueve de la mañana, advirtió la presencia de un objeto en forma de disco, de unos 10 metros de diámetro que aterrizó muy cerca. Con gran asombro, vio salir del aparato a dos seres de muy baja estatura, no llegaban al medio metro, vestidos con una especie de mono azul oscuro, con cuello y cinturón de color rojo. Las cabezas de los humanoides eran más grandes que la de un ser humano normal. Sus rostros eran de color verde, sus narices rectas, cortadas geométricamente y de gran tamaño. Los ojos eran enormes, estaban rodeados por una especie de anillos redondos y salientes, color púrpura. No tenían cejas ni párpados. El artista efectuó una ilustración de los seres,  donde pueden apreciarse sus cabezas encerradas en unos cascos semiesféricos. Johannis contempló a los extraños seres que, en un primer momento, pensó que eran niños. Luego alzó su brazo agitándolo hacia los entes y su nave, preguntando con atemorizada voz quiénes eran, de dónde venían y si podía ayudarlos en algo. Al parecer, las criaturas interpretaron mal los ademanes del pintor, tomándolos como una amenaza. Uno de ellos llevó su mano a la cintura y del centro de la misma partió algo semejante a un hilo de humo. Antes de tomar conciencia alguna, Johannis se encontró tendido en el suelo e imposibilitado de moverse. Mientras tanto, ambos seres avanzaron hasta detenerse a unos dos metros del aturdido humano y sus materiales para el arte. Fue en este instante que Johannis consiguió rodar sobre su cuerpo hasta ponerse de costado y ver cómo uno de los seres recogía uno de los pinceles con lo que parecía ser su mano. Y decimos «parecía» porque tenía ocho dedos, cuatro de los cuales eran oponibles a los otros —no era en realidad una mano, era más bien una garra con dedos sin articulaciones. También observó que las extrañas entidades jadeaban afanosamente. Luego se alejaron, desapareciendo dentro del disco y éste se elevó para permanecer inmóvil en el aire y al momento se alejó a gran velocidad en vuelo horizontal. Tras muchos esfuerzos, Johannis consiguió sentarse y finalmente regresó al poblado. El pincel había desaparecido. Hay similitud con un caso ocurrido en Palpalá, Jujuy, República Argentina.


PASEO DE LOS MARCIANOS - CAPILLA DEL MONTE - CÓRDOBA - ARGENTINA


Caso Huinca Renancó

PROYECTO CATENT

CASO HUINCA RENANCO 

LUGAR: Barrio Norte, Huinca Renancó, Córdoba, Argentina

FECHA: 9 de agosto de 1994 

TESTIGO: Silvana Zaccari 

EDAD: 9 años 

La investigación

Realizada por el Investigador Héctor Antonio Picco el 1 de septiembre de 1997

Tomó conocimiento del caso ya que el mismo se desarrolló en su pueblo natal

Aquí les ofrecemos el relato que forma parte de un libro inédito del investigador argentino quien nos lo cedió gentilmente para que forme parte de este Proyecto

El Caso

...son las 7,55 de la mañana del 9 de agosto del año 1994. En el Barrio Norte de Huinca Renancó (Sur de la Provincia de Córdoba, a 25 Km del límite con La Pampa), la niña Silvana Zaccari (entonces de 9 años de edad) se dispone a partir rumbo al colegio. El suceso que protagonizó es transmitido a ustedes con las propias palabras de ella

"...yo siempre acostumbro a caminar por el medio de la calle y siento un ruido... ssssssssssss... así, entonces me vuelta y vi una cosa toda negra, donde veía detrás de un vidrio todo negro una cara con tres ojos verdes; se abrió una puerta y salió una mano que tocó la planta que está frente a mi casa (un arbolito de un par de metros de altura, acotamos) escuché unos pasos y grité... entonces la puerta se cerró y entró la mano y la cosa se fue hacia arriba... estaba muy baja, cerca del piso de la calle... una amiga mía, Yamila Carmona, que venía a encontrarse conmigo para ir juntas a la escuela también la vio... Tuve mucho miedo, por las noches pensaba se me podía aparecer de nuevo... Sigo teniendo más o menos miedo, entonces pensaba la cosa vendrá de nuevo... La perra esa noche estuvo siempre como enloquecida, lo que nunca, quería entrar a la casa, se tiraba contra la puerta desesperada... Primero mamá no quería creerme, después se enteraron lo que esa misma noche ocurrió aquí muy cerca, donde aparecieron Ovnis que levantaban las vacas y las dejaban caer a varios metros de distancia... el aparato parecía un plato, era muy grande, redondo, le veía la parte de abajo, estuvo arriba mío... tenía mucha luz... yo estaba muy asustada... la mano era verde y tenía tres dedos, el brazo se estiraba como un chicle..."

Dibujo realizado por la testigo del hecho a pedido de Héctor Picco

Comentarios:

Conozco a sus abuelos, de las familias Nieto y Carbonari, tradicionales de Huinca Renancó, desde hace más de cuarenta años. El abuelo paterno de Silvana Pío Zaccari, fue compañero en la escuela de campo de mi hermana mayor Nélida, hace más de cincuenta años. Es decir, refrendo el entorno familiar de gente de bien, de trabajo, que rodea a Silvana. No viven de la mentira.

 

Caso Johannis, Italia

  PINTOR ATACADO CON UN ARMA 14/08/1947 Siete semanas después del avistamiento de Kenneth Arnold, el pintor italiano R. L. Johannis pasaba s...